Claves de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional- I+L
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13 Dic Claves de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional

El pasado 1 de diciembre de 2017, el Consejo de Ministros aprobó la nueva Estrategia de Seguridad Nacional 2017, que previamente había recibido el visto bueno en la reunión del Consejo de Seguridad Nacional.

Nacía así la sucesora de la Estrategia de Seguridad Nacional del año 2013 y de la Estrategia Española de Seguridad del año 2011. Además del respaldo parlamentario recibido y de la contribución de los distintos organismos públicos, ha contado para su elaboración con las aportaciones de expertos del mundo académico, del sector privado y de la sociedad civil en general. Esta pluralidad demuestra que la seguridad nacional es algo que compromete al conjunto de un país.

Aunque no se pretende hacer un análisis exhaustivo de su contenido , sí es conveniente resaltar algunos aspectos clave. Uno de ellos es que este documento político pretende ayudar a que las organizaciones se anticipen a los acontecimientos,  por lo que se hace necesario profundizar en los instrumentos de prospectiva como una manera de establecer escenarios futuros y prever las posibles respuestas.

A primera vista no parece algo importante pero, sin embargo, las posibles implicaciones son grandes. ¿Qué se quiere decir con lo anterior? Pues que el gobierno, con el apoyo de todos los actores , pretende desarrollar, por lo menos en el ámbito de la Seguridad Nacional, una política proactiva que evite que los acontecimientos les sorprendan.

Reducir las probabilidades de error

La prospectiva, o cualquier otra metodología que nos facilite el análisis de los posibles futuros, nos permite diseñar escenarios alternativos y la posible cadena de acontecimientos que nos conducirán a ellos. De esta forma podríamos identificar el escenario más peligroso, el más probable, e incluso el deseado.

Este desarrollo de escenarios nos puede facilitar el diseño de políticas y planes que se anticipen a los acontecimientos. Aquí no se trata de acertar, si no de reducir la incertidumbre y las probabilidades de error.

Para ayudar en este posible análisis prospectivo, la ESN17 establece una diferenciación entre “amenazas, que comprometen o pueden socavar la Seguridad Nacional, y desafíos que, sin tener de por sí entidad de amenaza, incrementan la vulnerabilidad, provocan situaciones de inestabilidad o pueden propiciar el surgimiento de otras amenazas, agravarlas o acelerar su materialización.”

Diferencia entre riesgo y amenaza

Esta es una de las principales diferencias con respecto a la estrategia anterior, ya que se deja de mencionar la palabra riesgo, centrándose únicamente en las amenazas.

Desde un punto de vista teórico, esto es algo de gran importancia, ya que es necesario diferenciar lo que es una amenaza de lo que es un riesgo. Para los profanos en la materia ambos términos pueden parecer sinónimos, y de hecho, por desgracia, los oímos mencionar indistintamente, cuando son diferentes, aunque estén relacionados.

Es cierto, como se menciona en la ESN17 que en el convulso mundo actual multipolar, tanto las amenazas como los desafíos suelen estar interconectados y sus efectos traspasan fronteras. Por ello, hubiera sido interesante haber aprovechado el documento para, desde un punto de vista conceptual, dejar clara la diferencia entre amenazas y riesgos, y, además, haber ido más allá de un simple catálogo de amenazas.

Principales amenazas

El documento, al igual que ya hizo el del año 2013, destaca entre las amenazas el terrorismo, los conflictos armados, todas aquellas provenientes del ciberespacio, y el espionaje, entre otros.

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En relación al espionaje, este se ve potenciado y facilitado por la tecnología, y no es solamente contemplado como una amenaza para la seguridad del estado sino como también para la competitividad de las empresas. El espionaje industrial, cuyo objetivo es acceder al conocimiento tecnológico y estratégico que permita adoptar una posición diferencial con respecto a la competencia, resulta un reto de primera magnitud.

Este desafío, que las empresas sufren de forma regular y que puede dañar el sistema económico y afectar al bienestar de los ciudadanos, ya podría tener influencia sobre la seguridad económica. La estrategia remarca la necesidad de un enfoque colaborativo entre el sector público y privado como la mejor aproximación posible.

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Además, en los últimos años se ha detectado un incremento de las agresiones procedentes de servicios de inteligencia extranjeros contra intereses nacionales, y que se materializan tanto a través de procedimientos clásicos como, cada vez más, de inteligencia en el ciberespacio. Ante este fenómeno resulta necesaria la mejora de las capacidades tecnológicas, de inteligencia y contrainteligencia para desarrollar una respuesta eficaz.

Esta fuera de dudas que hoy en día el ciberespacio juega un papel más relevante a nivel de espionaje y es utilizado por Estados, grupos o individuos que usan sofisticados programas que proporcionan acceso a ingentes volúmenes de información y datos sensibles.

Acciones híbridas

Este incremento de las actividades de espionaje, se podría relacionar con la prevalencia de las conocidas como acciones híbridas.  Según las define la estrategia, se trata de acciones combinadas que pueden incluir, junto al uso de métodos militares tradicionales, ciberataques, operaciones de manipulación de la información, o elementos de presión económica La finalidad última que se persigue es la desestabilización, el fomento de movimientos subversivos y la polarización de la opinión pública.

Por lo tanto, hoy en día vivimos en un entorno internacional de seguridad más convulso, caracterizado por la velocidad del cambio, los choques estratégicos y la proliferación de crisis. España y las principales organizaciones a las que pertenece tienen un reto fundamental: entender las causas profundas de los cambios, anticiparse a sus consecuencias y gestionar la incertidumbre, dotándose de estructuras dinámicas y flexibles, y es aquí donde la Estrategia de Seguridad Nacional, está llamada a ser la vertebradora de las respuestas de todos los actores implicados.

Acceda al documento completo aquí

 



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