OTAN apuesta por el intercambio de inteligencia dentro de la Alianza- I+L
506
post-template-default,single,single-post,postid-506,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.1,vc_responsive
 
otan-inteligencia-liderazgo

17 Oct OTAN apuesta por el intercambio de inteligencia dentro de la Alianza

La OTAN viene realizando durante este año reformas sustanciales en su estructura de inteligencia como respuesta a las actuales amenazas transnacionales, ante las cuales las fronteras adquieren un carácter difuso. A pesar de la creación de nuevos órganos como la Joint Intelligence and Security División (JISD) o el nombramiento de Arndt Freiherr Freytag von Loringhoven como primer Secretario General Adjunto de Inteligencia y Seguridad (ASG-I&S), el camino hasta el objetivo de estructurar cómo se organiza y analiza la información para inteligencia no está exento de problemas.

La verdadera finalidad de esta reforma es elaborar productos de inteligencia que fusionen lo procedente de la inteligencia civil con la militar, tanto si procede de la propia estructura de inteligencia de la OTAN, como de los servicios de inteligencia de sus países miembros.

El terrorismo, las amenazas híbridas, las procedentes de ciberespacio o la inestabilidad en África y por ejemplo Oriente Medio han provocado que se tome conciencia de que existe una necesidad de inteligencia sobre esas amenazas transnacionales, y que no entienden de fronteras ni de competencias.

Redefinir las relaciones

Por el momento, el principal escollo es la desconfianza de los estados miembros a proporcionar inteligencia. Esto se debe a que cada uno tiene sus propios intereses nacionales y una percepción del riesgo diferente ante las mismas amenazas. Las relaciones bilaterales seguirán manteniéndose, y la OTAN tratará de que, poco a poco, se vayan convirtiendo en colaboraciones multilaterales que desemboquen finalmente en una auténtica cooperación en inteligencia. Esto se conseguirá, cuando los países miembros perciban que los beneficios serán mayores y que los productos que proporciona la estructura de OTAN satisfacen sus necesidades, con una adecuada relación coste-beneficio.

Estas medidas y otras propuestas han quedado recogidas en el artículo elaborado por el experto en inteligencia extranjera Jan Ballast que ha sido publicado por la Research Division (RD) de la OTAN.

Acceda al documento completo aquí



Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies