El análisis de inteligencia y la comprobación de supuestos clave-I+L
2230
post-template-default,single,single-post,postid-2230,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,qode-content-sidebar-responsive,qode-theme-ver-9.0,wpb-js-composer js-comp-ver-4.11.1,vc_responsive

El análisis de inteligencia y la comprobación de supuestos clave

comprobación-supuestos-clave-analisis-inteligencia

19 Sep El análisis de inteligencia y la comprobación de supuestos clave

“Por muy ocupado que esté un jefe en el desarrollo de sus propios planes, a veces es necesario tener en cuenta al enemigo”.

Winston Churchill, The World Crisis, 1911-1918. 1923

 

Por José Manuel Díaz-Caneja.  Analista de Inteligencia. Curso Superior de Inteligencia de las FAS.

Recientemente he leído un artículo, “The Lack of HUMINT: A Recurring Intelligence Problem” de Gabriel Margolis, en el cual afirmaba que la superioridad tecnológica de los Estados Unidos ha contribuido a que se produzcan fallos de inteligencia, debido a la dependencia estadounidense de la tecnología sobre las fuentes humanas. Sin entrar a valorar la validez de esta afirmación, es probable que este no sea el único motivo.

Si a la confianza ciega en la tecnología que puedan tener determinados servicios de inteligencia, le añadimos una inadecuada evaluación y análisis de la información obtenida, tenemos todos los ingredientes para que nuestro adversario nos manipule o engañe.

Cualquier manual de inteligencia que se precie, y aquí da igual el país de origen, habla de la necesidad de realizar una evaluación, tanto de la fiabilidad de la fuente como de la credibilidad de la información, como paso previo a la integración, análisis e interpretación de la información recibida. Pero la realidad es que, en ocasiones, no se realiza correctamente.

Factores que influyen en la evaluación de la información

Cuando hablamos de la evaluación de la fiabilidad de la fuente, parece que solo es necesario realizarla cuando estamos tratado con fuentes humanas. Siguiendo esta lógica, se dejaría de  lado esa evaluación si la información proviniera de un órgano de obtención propio del servicio de inteligencia, por ejemplo, una unidad SIGINT (Signal Intelligence).

Pongamos como ejemplo la Operación Gold, citada por Margolis en su artículo, conocida también como la operación del Túnel de Berlín. Fue una operación de la CIA  desarrollada durante la década de 1950 para interceptar las líneas de comunicaciones soviéticas en el este Berlín, mediante la construcción de un túnel por parte de británicos y norteamericanos.

La operación fue un éxito de ingeniería que supuso construir un túnel de unos 450 metros para acceder a una línea de comunicaciones localizada a solamente 68 cm bajo tierra y al borde de una carretera principal, sin que se viniera abajo. Pero, supuestamente, también fue un éxito de inteligencia ya que, desde mayo de 1955 hasta abril de 1956, cuando fue descubierto por los soviéticos, la CIA tuvo acceso a las comunicaciones soviéticas.

El catalogar a esta operación como un supuesto éxito de inteligencia se basa en la probabilidad de que un oficial de inteligencia británico a sueldo del KGB, George Blake, pasara los detalles de esta a la inteligencia soviética. Esto sugiere que los soviéticos podrían haber estado al tanto de toda la operación, incluso antes de que comenzara y, posiblemente, estuvieron alimentando a los servicios de inteligencia occidentales con información falsa.

Pero el verdadero problema no es ese, sino:

  • ¿Pusieron los analistas de inteligencia en duda la fiabilidad del órgano de obtención?
  • ¿Cuestionaron en algún momento la credibilidad de la información recibida?
  • ¿Sospecharon que los soviéticos podían estar al tanto de la operación?
  • ¿Realizaron un correcto análisis de contrainteligencia para identificar las señales de la operación que hubieran podido ser detectadas por los soviéticos?
  • ¿Llevaron a cabo una evaluación de la fiabilidad de todos los implicados en la operación con la finalidad de poder detectar posibles fugas de información?
  • ¿Contrastaron la información obtenida con otras fuentes y órganos de obtención para comprobar su validez?

La lista podría continuar, y se podría realizar un análisis especifico de casi cada aspecto de la operación, pero nos vamos a centrar en una cuestión importante: la comprobación de supuestos. Para ello, entenderemos como supuesto algo que consideramos como cierto, pero que no lo sabemos con total seguridad. 

La importancia de los supuestos clave

Una de las limitaciones que se padecen en inteligencia es que normalmente es imposible disponer de toda la información necesaria para llevar a cabo el análisis completo de un asunto concreto. Debido a ello, es habitual que los analistas, basados en información incompleta y de dudosa credibilidad, deban realizar juicios subjetivos en muchas ocasiones solos.

Esta situación provoca que sea necesario, en un gran número de ocasiones, completar la información obtenida con supuestos. La cuestión es que esos supuestos deben ser revisados periódicamente, sobre todo si los consideramos como supuestos clave.

Un supuesto clave es una hipótesis que los analistas han aceptado como verdadera y que podría constituir la pieza clave de una evaluación. La comprobación de estos supuestos o hipótesis clave es fundamental, ya que su validez o no puede provocar que se altere significadamente los resultados del análisis.

En el ejemplo de la Operación Gold, el supuesto clave más importante sería que la operación de interceptación de las comunicaciones no había sido detectada por los soviéticos.

Pero ¿fue así? ¿Revisaron los norteamericanos este supuesto?

Hay que tener en cuenta que, en este caso, la validez o no del supuesto afectaba tanto a la fiabilidad del órgano de obtención, como a la credibilidad de la información obtenida. La importancia de este supuesto radica en que, en caso de confirmarse que la operación había sido detectada, las posibilidades de engaño y manipulación por parte de los soviéticos eran altas.

Aunque no se ha podido confirmar totalmente que los soviéticos tuvieran conocimiento de la operación, tampoco se ha podido contrastar que los americanos llevaran a cabo un control sobre las posibilidades de detección de la misma, quizás debido a la excesiva confianza en sus capacidades técnicas e infravalorar a los soviéticos.

Comprobación de supuestos clave

Como se ha dicho anteriormente, normalmente el análisis depende de la validez de ciertas premisas o supuestos, que en muchas ocasiones no suelen cuestionarse o creerse que están en duda, y sin embargo es fundamental su comprobación.

Este proceso de comprobación debe suponer un análisis crítico del supuesto, debiendo el analista hacerse diversas preguntas:

  • ¿Cuánta confianza se tiene en que el supuesto sea correcto? ¿Por qué?
  • ¿Qué circunstancias o información podrían socavar este supuesto?
  • ¿Cómo se explica el grado de confianza en el supuesto?
  • ¿Podría el supuesto haber sido cierto en el pasado, pero menos ahora?

Pero sobre todo, si el supuesto resulta ser erróneo, ¿alterará significativamente resultado del análisis? ¿Cómo?

En el caso que nos ocupa, los norteamericanos supusieron que la información que están interceptando era de gran valor para inteligencia, ya que los soviéticos no eran conscientes de la operación, con todo lo que ello supone. Pero ¿si no fue así? Si los soviéticos sabían de la operación desde el principio, ¿qué tipo de información hubieran trasmitido por esa línea?

La respuesta es clara:  información falsa para engañar y manipular a los norteamericanos y sus aliados.supuestos-clave-analisis-inteligenciaAunque la CIA nunca reconoció que la operación se hubiera detectado con antelación al mes de abril de 1956, es probable que los soviéticos supieran de ella por el topo británico y que no lo demostraran antes para proteger a su fuente.

Los norteamericanos vendieron la Operación Gold como un éxito, afirmando, como dice Margois en su artículo, que no hubo intentos conocidos de desinformación hacia la CIA. Pero las dudas sobre la validez del supuesto clave cuestionan dicho éxito, ya que no se puede confirmar si consideraron en qué condiciones o en base a qué información los supuestos no se podían mantener.

Este breve ejemplo nos enseña la necesidad de revisión continua de los supuestos que se utilizan en el análisis de un asunto. Para ello existen diversas técnicas que permiten categorizarlos y ayudan a que se tenga en cuenta su revisión continua, mediante la obtención de información que los confirme o deniegue.

Conozca nuestra formación en inteligencia pinchando aquí



Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies